Karma Yoga y Gñana Yoga (Parte I)


Si puedes involucrarte alegremente en cualquier actividad, eso es karma yoga. Si lo haces con gran esfuerzo, solo vendrá el karma, ¡no habrá yoga!

Filosofía del Karma

Este es el significado de la filosofía del yoga, que también se llama filosofía del Karma. En occidente existe una idea errada sobre el karma ya que se le confunde con fatalismo. Desconocemos cuál es nuestro Karma, nuestro destino, a menos que luchemos por él. Supongamos que alguien lucha por justicia: nuestro deber será luchar contra él; sabremos si seremos o no condenados sólo luchando, porque la madre del Karma es el esfuerzo.

En otro caso, si tenemos un hermano que nos ocasiona múltiples problemas y que depende de nosotros, trataremos de hacer todo lo que podamos para ayudarlo y servirlo, pero si, a pesar de todo, él no reacciona bien, recién entonces nuestro Karma será soportar y aceptar los hechos.

En la filosofía del Karma hay que tratar de hacer lo mejor, vivir y avanzar a pesar de los obstáculos, de los sufrimientos y los problemas que encontremos. Hacer lo máximo posible para obtener éxito o, por último, vivir lo mejor que se pueda con aquello que no podemos cambiar.

Eficiencia en la acción

Es el sentido del deber que se expresa a través de los sentimientos, es el servicio mutuo, es el control del egoísmo, es poner el corazón en nuestro trabajo.

Discernimiento eficiente

Es practicar yoga, esto es, discernimiento que produce la motivación de nuestras acciones. Somos seres humanos porque tenemos la facultad de elección a pesar de las circunstancias y de nuestras limitaciones.

Se dice que no podemos evitar ni controlar las circunstancias exteriores ni la actitud de los demás, pero podemos modelar nuestra disposición, tenemos el control de ella. En este sentido, se dice que jamás estamos abandonados y que podemos evitar caer víctima de la actitud ajena.

Gñana Yoga

Lo que sé, lo sé. Lo que no sé, no lo sé. Eso es Gñana.

Si tenemos una fuerte convicción y fe en nosotros mismos podemos quedarnos solos. Se dice que los otros nos hacen llorar, amamos cuando los demás nos hacen amar, corremos cuando nos hacen correr y nos detenemos también del mismo modo. Nos hemos olvidado que podemos sonreír por cuenta propia y pensar por nosotros mismos. En la medida en que encontramos los propios pies espirituales estaremos practicando el Gñana Yoga o Yoga del Conocimiento.

El sendero del deber o Karma Yoga está condicionado por dos aspectos, lo mismo que la rueda de la vida: la comprensión y el sentimiento. Si hay sentimiento sin comprensión, se redunda en la sensiblería y el movimiento es difícil. Si hay sólo conocimiento intelectual sin sentimiento, hay comprensión sólo de los contornos exteriores.

Inmanencia de lo Eterno

Cuando tenemos éxito, cuando logramos algo, cuando somos jóvenes, cuando nos prestan atención, cuando tenemos poder físico, es posible que momentáneamente tengamos un sentimiento de plenitud. En ese momento podremos disfrutar de lo que se llama gozar de la vida, no encontrando en ello nada impropio. Pero, esto es solamente un sentido muy superficial de plenitud que rápidamente será reemplazado por un sentido de vacío. Por eso debemos tratar de llevar un idealismo noble a nuestras obligaciones diarias. Si lo hacemos así, las actividades comunes de nuestra vida tendrán un significado y un propósito.

Si deseamos lustrar un objeto, no es suficiente que lo sacudamos en el aire, pues éste es demasiado tenue para hacerle resistencia al objeto denso. Tomamos entonces algo más denso que el aire, como un paño, para poder frotar el objeto. Lo mismo sucede con nosotros. El alma está incorporada a un cuerpo y una mente toscos. Para conseguir la liberación, para que ese cuerpo denso sea purificado, para que la mente se tome más transparente, es que ese cuerpo denso sea purificado, para que la mente se torne más transparente, es que estamos en este mundo denso. Sólo podremos ser purificados en el plano de la dualidad. Pero tal purificación no tendrá lugar, a menos que veamos una razón en nuestra existencia. Únicamente si tratamos de ver un propósito más profundo en la vida y si dirigimos nuestra mente hacia nuestro interior, la vida podrá progresar. De otra manera nuestro progreso será lento, muy lento.

Nosotros estamos en este mundo para aprender, para evolucionar, para crecer y progresar. En el proceso de nuestra evolución, nos encontramos relacionados uno con el otro y solamente extendiéndonos, dando nuestro servicio, nuestra ayuda, nuestra consideración y atención a los demás, tratando de crear un sentido del deber en muestra vida, no solamente haremos algo constructivo para alguien, sino que nos mejoraremos a nosotros mimos. El hombre no progresará mientras viva dentro de su propia torre de marfil, dentro de su propio cascarón, ensimismado en su propio interés. Su condición quedará estática y comenzará a deteriorarse. Únicamente saliendo de nosotros mismos progresaremos, evolucionaremos. Si nuestra vida no es usada para un buen propósito, comienza a decaer, igual como se atrofia un músculo cuando no es usado. En este mundo encontramos numerosas personas en profunda oscuridad, sin paz ni felicidad en sus existencias, porque rehúsan a salir de ellas mismas, están constantemente atentas a lo que otros puedan hacer por ellas, más bien que a lo que ellas puedan hacer por otros.

La verdadera felicidad radica en dar y en la progresiva autoindagación. Esto no significa que es necesario privarse de las necesidades esenciales, pero sí de los deseos excesivos. No solo en el plano material, sino también en el plano del ego. Normalmente, en la vida pedimos comprensión en lugar de darla, deseamos ser amados en lugar de dar nuestro afecto. De esa manera no solo tenemos demasiados deseos, en el plano personal estos deseos se multiplican, entonces estaremos emocionalmente enfermos. Por eso, la autonegación no solo significa que no debemos ser blandos en la existencia material, sino que debemos acerar nuestro vigor interior, que debemos vigorizar y disciplinar nuestra personalidad.

¿Cuál es el factor más importante en la guerra para obtener una victoria?

En primer lugar, la disciplina de los soldados. Un ejército podrá estar equipado con gran cantidad de armas perfeccionadas, pero si no hay disciplina será derrotado. De la misma manera, nuestra personalidad necesita ser disciplinada, debemos aprender a vivir para nuestras necesidades más bien que para nuestros deseos.

Para construir un edificio se necesita mucho talento, tiempo y esfuerzo, pero cualquiera lo puede destruir en poco tiempo y con poca inteligencia. Debemos ser constructivos. Para desarraigar valores establecidos, por lo común los queremos destruir, pero es menester proporcionar algún valor concreto y sano en su lugar.

“Nunca ataques algo a no ser que tengas algo mejor para reemplazarlo”

En la filosofía del Karma Yoga debemos aprender a ser constructivos en nuestro entendimiento y en nuestro enfoque de valores y problemas sociales. Solamente la persona que tenga control sobre sí misma puede dar órdenes. Solamente la persona que puede gobernar su integridad puede gobernar un Estado. Este es el ideal del Karma Yoga.

El hombre es un ser gregario, no puede vivir solo. Por naturaleza no puede vivir recluido, quiere una familia, quiere una comunidad en la que pueda vivir, y por ello su vida nunca es completamente independiente. En la sociedad todos dependemos de los demás. Dependemos, por ejemplo, del suministro de agua, de la electricidad, etc. La filosofía social surge de la necesidad de traer cierta medida de verdad, de justicia y de armonía hacia esta interdependencia, para que nadie pueda atacar el campo de los otros, o para que nadie pueda privar a otro de su propiedad legítima.

Dado que la naturaleza siempre es egoísta, agresiva, posesiva, se hace necesaria la restricción. Sin duda cierta restricción, el poderoso siempre dominará al débil, el pez más grande se comerá al más pequeño. Por esta razón deben existir tantos reglamentos y regulaciones, aunque estos en muchos casos sean imperfectos y aunque puedan ser violados. Estos reglamentos, este sentido de justicia, tanto en la vida social como en la vida personal y en la vida familiar, este deseo de adaptarse, de ajustarse y de cooperar mutuamente, todo ello refleja el espíritu del Karma Yoga.

Om en Karma Yoga, o sea en el sendero de la acción altruista, comprende tres aspectos: A = Iccha = Espíritu de servicio. U = Kriya – Aspecto funcional del servicio M = Gñana – Discernimiento en el servicio.

Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

Atención a público

Lunes a viernes: 9:30 a 13:00 h

Lunes a jueves: 17:00 a 21.30 h 

Sábado 09:30 a 14:00 h

Avda. Laguna Sur 6225, Estación Central, Santiago.

Metro Pajaritos

kaliyogachile@gmail.comTeléfono: 92507465

© 20203 by THE GYM. Proudly created with Wix.com